Se avecinan verdades a medias en proceso electoral | Viridiana López

Una nueva batalla se libra en defensa de la libertad de expresión. Al parecer, quienes ostentan el poder prefieren un mundo de ficción y aduladores en vez de realidades y verdades que nos permitan alcanzar una democracia plena y una sociedad en desarrollo constante. En México, como en otros países, los procesos electorales tienen como ring de pelea el ciberespacio, particularmente las redes sociales, desde ahí se manipula, persuade e “informa”.

La organización internacional Freedom House, en su informe 2017 sobre Libertad en la Red, reveló que gobiernos latinoamericanos restringen servicios de internet móvil bajo argumentos de seguridad y razones políticas. “Los gobiernos de todo el mundo han aumentado drásticamente sus esfuerzos para manipular la información en las redes sociales durante el año pasado”, puntualiza el documento que se puede además consultar en el sitio oficial de esta organización. México no es la excepción.

Destaca el uso de noticias falsas y de bots, con la intención de manipular la información y por ende el sistema democrático. Si bien la libertad de expresión permite la manifestación de ideas diversas, incluido el discurso antidemocrático, el aprobar en octubre pasado las reformas a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, conocida ahora como Ley Televisa-Döring, representa un revés para el gran consenso nacional que logró esta reforma de 2013 (publicada en julio de 2014), porque restan atribuciones al Instituto Federal de Telecomunicaciones, en materia de defensa de los derechos de las audiencias y alientan la desinformación.

Es decir, con esta ley, los concesionarios podrán vender espacios de opinión o de promoción sin la obligación de distinguir uno y otro ante las audiencias, no tienen la obligación de poner una leyenda que advierta a la audiencia de qué contenido se trata, por lo tanto, una falsedad podrá pasar por verdad, lo que contribuye a la manipulación y la proliferación de noticias falsas, que en tiempos electorales seguramente atentarán contra derechos humanos personalísimos de actores políticos, figuras públicas, activistas, periodistas y usuarios. ¿Acaso lleva dedicatoria para un partido o un candidato?…

Con esta reforma es seguro que para el siguiente informe internacional mostrará más acciones antidemocráticas de quienes ostentan el poder y atentan contra las libertades que como sociedad habíamos conquistado en el entorno digital.

Pero más allá de los resultados del informe, lo preocupante será la pobreza de propuestas en el discurso del proceso electoral y la abundancia de verdades a medias.

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