Cuarto Polo, políticos con disfraz ciudadano | Adrián Rueda

Ahora que todo el mundo comienza a hablar de la integración de un Cuarto Polo, en el que participarían empresarios, intelectuales, políticos y líderes sociales con miras a las elecciones en 2018, el asunto empieza a convulsionar el ambiente político.

Pero no solamente a nivel nacional, donde está claro que las fuerzas autollamadas progresistas quieren empujar una candidatura ciudadana, donde hasta el momento los más visibles son Cuauhtémoc Cárdenas y Miguel Ángel Mancera.

Claro, sin descartar desde luego al jalisquillo Enrique Alfaro y al regio Jaime Rodríguez El Bronco. Por supuesto ninguno de ellos es ciudadano, pero se harían pasar como tales.

Otros dicen que ésa sería la plataforma para uno de los grandes empresarios de México, pero el chiste es que ese movimiento empieza a crear ruido, porque uno de los que no podrían encabezarlo sería Andrés Manuel López Obrador ni alguien del PRI.

Pero independientemente de las grillas nacionales, en la CDMX se empiezan a preguntar sobre el papel que jugarían los operadores de Mancera en caso de que el jefe de Gobierno fuera acogido por los promotores del Cuarto Polo.

Concretamente el secretario de Movilidad, Héctor Serrano, quien durante la actual administración se ha mantenido como el hombre fuerte del doctor en temas de política interna.

Muchos se empiezan a preguntar si el papel del gran operador de Mancera cambiaría en caso de avanzar el proyecto. Si se debilitaría o, por el contrario, cobraría una mayor relevancia.

El tema es que esta duda ya empieza a recorrer los pasillos de la política doméstica y alguien tendría que bajar la bola y poner orden en el terreno de juego, si no quieren llevarse sorpresas posteriores.

Porque si se suman actores políticos y sociales de gran talla, apoyados por personajes renombrados de la intelectualidad y los negocios, muchos de los actuales operadores de dudosa reputación batallarían para conservar el puesto.

Esa resistencia natural a que gente con nuevas ideas llegue a refrescar el ambiente de la polaca tiene nervioso a más de uno, además de que ha desatado una serie de rumores que podrían permear en el ánimo de muchos.

Una buena prueba de lo que está por venir es la armonización de la propuesta constitucional local con las leyes de la CDMX, ya que es la niña de los ojos de Mancera y el jefe de Gobierno no quiere que algo pueda salir mal.

Como habrá tantos ojos y manos tras ello, ya muchos empiezan a querer apuntarse para encabezar, de forma paralela a la ALDF, el esfuerzo final.

CENTAVITOS… La que regresó encendida de su cirugía de nariz fue la diputada priista Mariana Moguel Robles, quien no se cansó de subir a la tribuna lo mismo a defender a su presidente Enrique Peña Nieto, que a pedir a los partidos políticos de la CDMX amarrarse el cinturón y bajarle a sus gastos. Por supuesto, ambos temas fueron más que polémicos, sobre todo porque en las últimas sesiones el PRD le había estado dando con todo al mandatario mexicano: de la disminución de recursos, sólo los morenos apoyaron a Marianita… Y hablando de priistas, quien está de regreso en Donceles es la diputada Cynthia López Castro, luego de su paso por la Asamblea Constituyente, en donde fue de las poquisísimas que se fletó trabajando, sobre todo en los temas de educación y de mayor participación a los jóvenes.

Vía Excelsior

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