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#ENTRELÍNEAS // Auditor y Fiscal, en la mira…

Por Héctor Tapia

Pasada la tormenta electoral, y aunque todavía hay algunos aspectos por librarse en tribunales, viene por un lado el periodo del ajuste de cuentas y el cobro de facturas añejas, pero también el buscar quitar elementos que pudieran servir para blindar al actual gobernador Silvano Aureoles Conejo. 

Muchas de ellas no se pudieron ajustar en su momento porque alterarían o afectarían las alianzas político-electorales que en su momento se configuraron. Pero ese tiempo ya pasó. Pero tampoco se pudo frenar en su momento porque las condiciones políticas eran diferentes a las actuales.

La actual legislatura está plenamente identificada en su mayoría con la actual administración, que le han “cedido y acompañado” en varias determinaciones; pero con una nueva administración estatal en puerta, y una nueva legislatura, con la disminución de poder político del actual partido en el poder estatal que está a un par de meses de salir del gobierno michoacano, las condiciones serán completamente distintas.

En esta coyuntura hay dos posiciones ligadas a la investigación y sanción tanto de casos ligados a presunta corrupción, y a presuntas conductas ilícitas. Una es la Auditoría Superior de Michoacán (ASM) y la otra es la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGE).

Ambas designaciones se hicieron en la actual legislatura y se definieron perfiles que estaban plenamente identificados o ligados con Silvano Aureoles Conejo, por lo que los procesos de selección y definición de es tos perfiles estuvieron altamente cuestionados no sólo por los procedimientos realizados, sino por los perfiles en sí, por su cercanía con el actual jefe del Ejecutivo michoacano, cuestionando desde el principio su autonomía e imparcialidad en su actuar.

Tanto Miguel Ángel Aguirre Abellaneda, titular de la ASM, como Adrián López Solís, Fiscal General del estado, son perfiles que fueron cuestionados en su momento por dicha cercanía con Silvano Aureoles; sin embargo, pese a los cuestionamientos, los cabildeos se impusieron y los designaron al frente de dichas instituciones.

Aguirre Abellaneda llegó a ocupar un cargo en el área de tesorería del periodo de gobierno municipal en el que Silvano Aureoles fue alcalde de Zitácuaro; en tanto que Adrián López Solís, antes de ser designado Fiscal, fue su secretario de gobierno estatal y luego coordinó a los diputados locales perredistas, antes de meterse a participar en el proceso selectivo para dicha posición.

Ambos lugares, así se refirió en su momento, servirían para blindar a Silvano Aureoles, por las materias que atienen.

Ante todo esto, diputados locales electos, que comienzan ya a trazar la ruta para la LXXV Legislatura, han contemplado impulsar los procedimientos necesarios para quitar tanto al Auditor como al Fiscal.

Si bien quien impulsaría esta medida sería la fracción parlamentaria de Morena con el respaldo de los legisladores aliados, esta encontraría eco y respaldo en la fracción parlamentaria de Acción Nacional para la siguiente legislatura. Sí, así como se lee.

Las razones de Morena son simples: quitar de posiciones clave a quienes pudieran servir para tapar posibles excesos en los que haya incurrido el actual gobernador. Para ellos es claro, así lo consideran, que tanto el Auditor como el Fiscal han sido omisos ante sendas denuncias que han interpuesto y no han actuado en contra de los intereses de Aureoles Conejo, a quien lo ven como su jefe político y le deben favores. De aquí su interés por impulsar estos cambios.

Del PAN, sus razones son distintas. La mayoría de los diputados electos por esta fuerza política coinciden en que ambos perfiles, tanto el Auditor como el Fiscal, han actuado como brazo de golpeteo político, con quienes han encontrado una serie de trabas. Por ello, apoyar un movimiento de este tipo sería una especie de ajuste de cuentas.

Insisto, las condiciones políticas cambiarán mucho no sólo a partir del 15 de septiembre con la nueva legislatura local, sino a partir del 1 de octubre con una nueva administración estatal, si otra cosa no ocurre en el camino.

Por ello, las discusiones que se avecinan serán intensas. No serán fáciles. Lo que sí se advierte es esta ruta, y frente a esto, dado que se requiere el respaldo de la mayoría en el Legislativo, habrá que ver de qué lado irán jugando las distintas fracciones parlamentarias. Todavía hay mucho por ver.

Héctor Tapia.
Director General de Metapolítica.mx, reportero en Medios Radiofónicos de Michoacán y analista político en Canal 6 Media Group y Cadena Rasa.

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