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OPINIÓN / América Latina en disputa y la nueva ola de insurgencia social

Por: Mario ensástiga Santiago

Compruebo ahora que no hubo equivocación de quienes coincidimos que ante la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica (EU), habría grandes cambios en la configuración de nuevas realidades geopolíticas, económicas, comerciales, sociales, culturales y territoriales en el mundo, por supuesto nuestro mayor interés está fincado en lo que pueda suceder en México.

Sin duda hay grandes cambios en proceso en Europa y América, algo similar aunque diferentes a los sucedidos con la caída del Muro de Berlín a finales de 1989, la disputa de ésta nueva coyuntura mundial es por la caída y transformación del Muro Neoliberal, que se cimbra y resiste, el rumbo definitivo está por definirse. 

Parodiando a la frase sobradamente conocida por la izquierda mundial, es evidente que un fantasma recorre AméricaLatina y el Caribe, el de las rebeliones sociales y civiles, la clase política y particularmente los gobiernos y partidos políticos en la mayoría de los casos están siendo echados a un lado del camino en la lucha contra la economía neoliberal y la antidemocracia que se ha caracterizado en las últimas 4 décadas por el despojo de los recursos naturales de muchas comunidades por las grandes potencias económicas, principalmente por los EU.

Situación de larga historia que nos ha traido el incremento de la pobreza de millones de personas, deterioro del medio ambiente y el cambio climático cada vez más agresivo, el consumo excesivo de drogas, aumento de la violencia común y delincuencia organizada, creación de  sociedades modernas y cada vez más tecnologizadas, científicas y prósperas, al mismo tiempo sociedades de extrema pobreza, en conjunto sociedades pobres y ricas en franca crisis de valores y vías humanas de desarrollo y convivencia.

Noam Chomsky, viejo intelectual estadounidense de izquierda, profesor emérito del Massachusetts Institute of Technology (MIT) recientemente invitado a México al ciclo de conferencias, “Los acosos a la civilización. De Muro a muro”, organizado por la UNAM en alianza con la Universidad Estatal de Arizona, aseguro con toda claridad, que Donald Trump es un gobernante habilidoso y demagogo que trabaja las mismas lógicas de Hitler y Mussolini, políticas del miedo, la amenaza e intromisión en los asuntos que sólo competen a los pueblos y naciones.

Así lo ha hecho los anuncios de la construcción del muro, del incremento de los araceles económicosde ckertos productos de importación si no se detiene a los migrantes centramericanos y ahora con la firma del TCLAN y el T-MEC, nuevo acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, la inisistencia y fijación de que haya personal en la embajada de los EU en México, para que monitoreen, vigilen y evaluen el cumplimiento de México de los acuerdos en materia laboral, dicho en otra forma, se trata de “patronear a México”, cuestión que agrede nuestra soberanía y dignidad nacional, por lo consiguiente es inaceptable.

El informe sobre Desarrollo Humano 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado: Más allá del ingreso, más allá de los promedios, más allá del presente: desigualdades del desarrollo humano en el siglo XXI, dado a conocer la semana pasada, señala “El mundo experimenta una ola de protestas que reflejan la necesidad de hacer frente a las nuevas desigualdades, concluye, está surgiendo una nueva generación de desigualdades en torno a la educación, pero también alrededor de la transformación tecnológica y el cambio climático, dos transformaciones de gran impacto que, de no ser bien gestionadas, podrían provocar un nueva gran divergencia en la sociedad no vista desde la Revolución Industrial”.

América Latina vive un proceso de fuertes movilizaciones sociales que se han llevado a cabo durante este año, en Chile, Colombia, Ecuador y Bolivia, en Venezuela persisten las dificultades, sin embargo los escenarios internacionales han obligado a los EU, a ceder en sus intentos de invasión; en Cuba hay cambios importantes con la nueva Constitución y se mantiene como el líder moral de América Latina; a esta lista de movilización social podrían agregarse en adelante Haití, Honduras y Brasil ante la libertad de Lula; por su parte en Argentina la tecnocracia neoliberal perdio las elecciones y ganó la opción más progresista, el peronismo; en Uruguay, ganó la derecha y en Bolivia se llevó a cabo un golpe de estado encabezado por el ejército y capitalizado por la ultraderecha que logró deponer a un gobierno legítimo, país que podría caér en  guerra civil.

La división social y política en América Latina se presenta también en Europa y Estados Unidos, la lucha de las derechas contra las izquierdas y posiciones progresistas se encuentran en franca confrontación, la balanza está por verse para donde se inclina en los próximos meses y años.  

En el caso de México, AMLO ha pedido un año más para que las políticas públicas de la 4t, se hagan presentes con los beneficios anunciados y comprometidos en el 2018, es evidente que hay sectores y organizaciones que apoyaron y votaron por AMLO, que ahora se encuentran inconformes con algunas de las políticas sectoriales, damos por descontadas las organizaciones sectoriales vinculadas a los gobiernos neoliberales del PRI y el PAN que no cejan en su cobate por descarrilar la 4t.

Si bien es cierto que los inconformes con AMLO, coyunturales o estratégicos, se han movilizado, hasta ahora no han logrado de manera siginificativa disminuir el apoyo popular del que goza pese a todo, el gobierno de la 4t, que previsiblemente bajará algunos puntos por el natural y explicable desgaste de todo gobierno; por lo que más vale que para proteger y garantizar la viabilidad política del nuevo proyecto de Nación, que MORENA, diputados y presidentes municipales se pongan las pilas, para que se movilicen y convoquen a la sociedad a manifestar de manera concreta y no sólo con declaraciones que no dejan ser importantes y simbólicas, el respaldo y solidadridad a AMLO debe ser más palpable, es necesario crear el contrapeso popular a las movilizaciones y permanentes agresiones de la derecha, hay que hacerlo de manera pácifica, civilizada y propositiva en las propuestas y arengas callejeras.

Termina el 2019 con dos de los tres países latinoamericanos del G-20 con gobiernos progresistas y Lula en libertad, es de esperarse iniciar el 2020 con acciones que fortalezacan el viejo pensamiento bolivariano de la unidad de la gran Patria de América Latina, como lo dijera recientemente en México el ex presidente del Ecuador, Rafael Correa, la unidad latinoamerica “fue un sueño integracionista de nuestros próceres independentistas del imperio español, para nosotros, ahora, es una cuestión de sobrevivencia”.

En este contexto general latinoamericano, el gobierno de la 4t y AMLO, México podría de nueva cuenta como en el pasado, ser el país que lidere varios campos del desarrollo social, económico y políticos de nuestros paises latinoamericanos, Argentina de igual manera con su nieva situación podría contribuir de manera determinante a este esfuerzo continental. Es claro en este sentido, que las declaraciones de varios políticos, intelectuales y gobernantes es de esperanza por lo que haga México.

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