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Ensayo sobre la oposición venezolana por Héctor Tenorio

El pasado 4 de julio transcendió que hace algunos meses, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteó a los integrantes de su gabinete la posibilidad de invadir Venezuela aduciendo una cuestión de seguridad nacional.

Trump citó como ejemplos exitosos del uso de la fuerza los casos de Panamá y Granada, en los años 80. Los asesores del mandatario le hicieron ver que esa acción le costaría el apoyo de los países latinoamericanos. Sería hasta el 11 de agosto del año pasado cuando Trump diría públicamente que no descartaba una invasión militar a Venezuela.

La reacción no tardó, el presidente venezolano, Nicolás Maduro hizo desfilar a 900 mil soldados y se dijo dispuesto a defender la patria. El mandatario apenas el 31 julio había ganado el proceso de la constituyente con lo que se conformó la Asamblea Constituyente. Su liderazgo se fortaleció y por primera vez enfrentó un reto de gran magnitud sin la sombra de Hugo Chávez. El nacionalismo recorrió toda la nación sudamericana.

Para entender, a profundidad la agresión que ha sufrido la Revolución Bolivariana tanto de enemigos externos como de internos es necesario remontarse afínales de los años 90.

En 1998 el gobierno de Rafael Caldera se dio cuenta que no era posible frenar el triunfo del entonces candidato presidencial Hugo Chávez, por lo que decidió adelantar las elecciones para diputados y senadores. Chávez venció el primer obstáculo que le pusieron sus enemigos. El 8 de noviembre del 98, en las elecciones legislativas, el Movimiento V República (MVR) ganó 49 de los 189 escaños de la Cámara de Diputados, con el 21.3% de los votos, solo cuatro décimas por debajo de la primera fuerza del país, Acción Democrática (AD).

Tomó el poder el 2 de febrero de 1999. Llamó a la convocatoria de un referéndum que permitiría un Constituyente. Una de las razones fue que la mayoría de los gobernadores y diputados eran opositores. Su idea era hacer una transición en tres años para iniciar la radicalización de la revolución. Sin embargo, cuando se cumplió ese plazo el militar enfrentaba un golpe de Estado y la aplicación del modelo socialista se dio tres años después. Podemos considerar que nunca lo dejaron desarrollar su proyecto a plenitud.

El 25 abril de 1999 los venezolanos aprobaron la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente. Chávez ganó el referendo con el 92% de los votos. El Congreso le concedió poderes especiales para gobernar por decreto en materia económica durante seis meses, a esas alturas, cuando la caída de los precios del petróleo había incrementado el déficit fiscal al 9% del PIB. El 25 de julio fueron elegidos los integrantes de la ANC, el Polo Patriótico arrasó con 121 escaños de 128 en juego, el 3 de agosto se instaló.

Los venezolanos aprobaron, con el 71,19 por ciento la nueva Constitución Bolivariana el 15 de diciembre. Se convocó a elecciones para re legitimar todos los cargos de elección popular incluido el del Presidente, cumpliendo con lo establecido en la nueva carta magna, para un periodo presidencial de 6 años que comenzaría el 10 enero del 2000.

Chávez Frías se impuso con 3 millones 757 mil 773 votos, el 59.76 por ciento, obteniendo 80 mil sufragios más que en su primera elección. Su ex compañero de armas Francisco Arias alcanzó 2 millones 359 mil 459 votos, el 37.52 por ciento. El tono de la campaña fue áspero, se registró un 43.5% de abstencionismo, 8 puntos más que en 1998. Por lo que se refiere a los escaños en la Asamblea Nacional, el partido oficial ganó 92 de165 posiciones y 16 de 23 gubernaturas. Esta fue la segunda fase de la oposición.

El escritor Carlos Ochoa da su punto de vista después del proceso de 2000, donde Chávez logró cambiar el mapa electoral de Venezuela: “Un sector importante de copeyanos y adecos al no tener otra salida se incorporaron al enorme aparato burocrático que no estuvo exento de corrupción. Sin duda esto derivó en prejuicios del chavismo ya que se frustró un crecimiento mayor en lo que se refiere a la salud, a la vivienda, a la educación, y a la alimentación del pueblo venezolano. Ahora bien, los que no se alinearon a Chávez Frías fueron orillados a convertirse en una oposición más radical”. El chavismo se envenenó al absorber las viejas prácticas de corrupción de sus adversarios. Los politicos del anterior régimen lograron colocarse en posiciones donde boicotearon el proceso. La militancia chavista los llamó despectivamente enchufados.

Chávez pensó que nadie sería capaz de propinarle un golpe de Estado. Esto lo llevó a no remover la cúpula militar, fue ligero a la hora de seleccionar a los hombres claves de la Fuerza Armada Venezolana. Pecó de inocente. Curiosamente su mayor temor era correr la misma suerte que Salvador Allende y cometió el mismo error. Ésto lo pagó caro, el11 de abril del 2002 varios militares lo desconocieron y lo tumbaron del poder por unas horas, con el aval de la embajada de Estados Unidos en Caracas. Lo veían como un obstáculo en sus planes de imponer el Acuerdo de Libre Comercio (ALCA). A esto se sumó el comportamiento de las televisoras privadas que resultó vital, (fue un golpe mediático). Se convirtieron en un laboratorio de los opositores, en la marcha de ese día montaron una imagen donde supuestos seguidores del gobierno disparaban a la marcha opositora. RCTV dividió la pantalla, de un lado se veía a Chávez Frías y del otro, los tanques que se dirigían a Miraflores, mientras, el dueño de Venevisión, Gustavo A. Cisneros Rendiles, conspiraba en la embajada de los Estados Unidos en Caracas. Este momento podría definirse como un tercer momento de la oposición.

La cuarta etapa de la oposición llegó uno meses después, los opositores al chavismo creyeron que a principios de diciembre del 2002, estaban creadas las oportunidades para asentar un golpe mortal al proceso bolivariano. Les apuraba la entrada en vigor, en los inicios del 2003 de la ley relacionada con el hidrocarburo, que reformaría la estructura privada de PDVSA y la profundización de la Ley de Tierras y Desarrollo Rural. El 2 de diciembre del mismo año estalló la huelga en PDVSA, de donde provenía el 50% de los ingresos totales del gobierno. Las exportaciones petroleras de Venezuela, cayeron de tres millones de barriles diarios a 600 mil. La mayor parte de diciembre el gobierno produjo 150.000 barriles.

Los empresarios convocaron a una huelga general. La intención era desestabilizar la economía y así obligar al Presidente a renunciar. El día 6 de ese mes Chávez Frías comparó lo sucedido con los días previos al golpe de Estado de abril. Se comprometió a continuar el diálogo con la oposición e instalar una comisión de la verdad para investigar los hechos del fallido golpe de Estado en abril, y desarmar a la población. El Tribunal Supremo de Justicia ordenó a los paristas retomar sus labores, cuestión que no fue obedecida. Chávez Frías calificó a los paristas de traidores. Irónicamente el mayor afectado del paro petrolero resultó ser Estados Unidos, ya que Venezuela suministraba el 13 por ciento de crudo que consumía.

En plena crisis el Presidente se amparó en la Ley Orgánica de Seguridad y Defensa, para ordenar a los militares recuperar el buque tanquero Pilín León, con cuarenta y cuatro millones de litros de gasolina, esto fue clave. Chávez reconoció que el golpe de Estado petrolero se rompió gracias a la comunidad internacional que dio muestras de solidaridad y de su oposición a la política intervencionista de los Estados Unidos:

El 25 de febrero del 2005 Hugo Chávez se declaró socialista públicamente en la IV Cumbre de la Deuda Social. Se propuso el reto de inventar el “Socialismo del Siglo XXI”. Una semana antes del proceso electoral para elegir nuevos legisladores, la oposición se retiró de la contienda electoral cometiendo su peor error. Esta seria la quinta fase de la oposición.

La nueva etapa socialista comenzó el mismo día de la elección, el 3 de diciembre de 2006,  triunfó con el 62.84% de los votos, mientras que el opositor Manuel Rosales obtuvo el 36.90%. La oposición entro en crisis, dividiéndose en su sexto momento.

En enero del 2009 Hugo Chávez Frías se daba el lujo de prometer que se iría del poder en febrero de 2013, si perdía el referéndum constitucional del 15 de febrero, lo cual implicaba la enmienda constitucional sobre la reelección ilimitada. Los asesores chavistas adelantaron este ejercicio democrático porque en los dos últimos procesos electorales habían significado una disminución real del poder de Chávez.

El 2 de octubre, después de que el PSUV sufrió descalabros en las elecciones legislativas, el partido oficial impidió la victoria de la oposición que estaba tratando de ganar la mayoría relativa de diputados de la Asamblea Nacional, debido al sistema de circunscripciones, pero la oposición ganó el voto popular. Chávez Frías reconoció la pérdida de un millón de votos desde 2009. Así fue el séptimo momento de la oposición.

Para la elección del 2012 Chávez era marcado otra vez como favorito en la recta final de la carrera hacia la presidencia, a pesar del cáncer que lo terminó matando. En contrapartida, su rival Henrique Capriles logró levantarse después de varios tropiezos. Le faltó tiempo para ganar la elección en la octava etapa de la oposición

Después de la muerte de Chávez, Nicolás Maduro tuvo que enfrentar en las urnas  a Henrique Capriles. El chavista ganó pero perdió dos millones de votos. Esta seria la novena fase de la oposición.

El 6 de diciembre del 2015 la población dio un triunfo a los 13 partidos políticos que componían la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Por primera vez en la era del chavismo, la oposición consiguió una mayoría calificada en la Asamblea Nacional (AN). En este décimo momento de la oposición que puede calificarse como grandioso. No obstante, lo desperdició. Al año siguiente la tensión entre el gobierno y la oposición aumento, el Papa Francisco se ofreció para mediar entre las dos posiciones, los opositores se levantaron de la mesa de negociones por considerar que no había avances significativos.

El 5 de abril el 2017 la oposición se radicalizó y salió a las calles, el objetivo era lograr la renuncia del presidente Nicolás Maduro quien ante la embestida se vio obligado a convocar el 1 de mayo a la elección de una Asamblea Constituyente. Esto fue producto de los enemigos antichavistas y de chavistas que vieron perdidos sus privilegios e intentaron derrotar a Maduro. A pesar del mal ambiente se realizó la elección para la conformación de la Asamblea Constituyente con una participación de más del 40 por ciento del electorado muchos de los que participaron era antichavistas, con sus votos reprobaron los métodos salvajes que utilizó la oposición para protestar. Después del 30 de julio, solo se presentaron dos protestas en contra del gobierno se dieron el 31 de julio y 11 de agostos. Esta fue la onceava etapa de la oposición.

En las recientes elecciones adelantadas a presidente de la república, la oposición se dividió y una parte no participó y otra si. La doceava fase de la oposición fue en caída libre.AD se separó de la MUD y gobierna 4 estados. Maduro resolvió la parte política y ahora tiene que solucionar los efectos negativos de una híper inflación estimulada desde Miami donde ponen el precio del dólar today. La intención es obligar al mandatario a dolarizar la economía. A esto se agrega la especulación de alimentos y medicinas. El gobierno ha regalado bonos de comida para los más pobres. El otro temor del presidente es un posible golpe de Estado fomentado por los militares, el problema es que hay un fuerte rechazo de la sociedad a ellos ya que su desempeño en puestos claves ha sido muy deficiente.

Palabras pronunciada por el escritor Héctor Tenorio el 20 de julio del 2018, ante el grupo de periodistas del María Cristina

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