De tinta y rebeldía | Ar Mendoza

Primera llamada, primera llamada, segunda llamada, segunda llamada, tercera llamada y comenzamos con el show político-electoral en México, donde vamos a encontrar una batalla a tres caídas y sin límite de tiempo, un encuentro futbolero de más de 90 minutos, pásele pásele, señor, señora, señorita, niños, niñas, llévele, llévele, hay difamaciones, calumnias, dimes y diretes para elegir, de izquierda a derecha del centro y pa dentro.

Se nos viene una guerra propagandística en todos y cada uno de los rincones del país, una batalla poco honorable y con poco respeto hacia los contrincantes políticos, una guerra sin cuartel, una pelea sin divisiones de peso, un combate para tratar de bajar al de arriba y subir al de abajo, construyendo alianzas que parecieran inverosímiles, el azul mezclado con el amarillo, esto no se lo hubiera imaginado ni George Lucas en algún guion de ciencia ficción.

Pero ya decía Don Benito Juárez García que “entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”, sin embargo pareciera que en la política y en los procesos electorales ninguna frase de respeto aplica y mucho menos un código de honor establecido entre los antagonistas. Y bueno, ya que decir de una ideología establecida, pues tristemente todo es el poder para el poder y nada más, sin embargo no me voy a detener a escribir de la pérdida de ideología entre los entes, eso ya está por demás demostrado.

Mi comentario más que a criticar la pérdida de ideología en los distintos sectores de la política, va más encaminada a hacer una crítica directa de los contendientes a cargos de elección popular y el circo mediático que estos generan con sus spots, sus fotografías posadas en espectaculares y los diferentes ataques que se generan a través de las redes sociales por sus bots o simpatizantes.

Pero si ya nos tenemos que chutar todo el show mediático que conllevan las campañas y las pre campañas en México, al menos les pedimos de favor a todos aquellos que se encargan de la guerra sucia que sean un poquito más creativos, eso de pintar bardas en otros países o  de inventar que los extraterrestres vienen a influir en el voto de tal o cual candidato está ya muy choteado, así que de favor les pedimos que no subestimen al electorado.

Con esto tampoco quiero argumentar que la política deba de ser rígida, sería y aburrida, existen algunos políticos que le ponen bastante “onda” a sus comentarios, con una “jiribilla” bastante simpática y agradable, atacan a quien realmente se lo merece, a aquellos que han traicionado al pueblo de México, pero otros de plano son bastante burdos e hipócritas, tanto así que insultan el intelecto de todos y cada uno de los ciudadanos.

Sin duda a muchos mexicanos nos gustaría que en lugar de guerra sucia se dedicaran a proponer políticas públicas adecuadas para un país que está ya muy lastimado por los malos gobiernos, por gobiernos que han visto únicamente por sus propios intereses. Ojo, no generalizo, existen algunos aspirantes que tienen un panorama muy amplio desde hace mucho tiempo, pero hay otros que ni con calzador entran en la mente de los mexicanos.

Así pues, entendamos a la política mexicana como una obra de teatro, como un filme de ficción y a veces hasta de terror, como una lucha entre máscara contra cabellera, en donde los ciudadanos somos los únicos espectadores y por ende los únicos que pagan por una entrada a un cine que parece ya bastante deteriorado y que no aguanta la misma película una vez más.

Cierro mi comentario citando una gran frase de Benito Juárez. “Nunca abuses del poder humillando a tus semejantes, porque el poder termina y el recuerdo perdura”.

@ArielMendozaAr

 

Un Comentario

  1. Raquel Mendoza Padilla

    Muy bien excelente nota

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