La disputa por la CDMX | Héctor Tenorio

El temblor del pasado 19 de septiembre retrasó los planes del jefe de Gobierno de la CDMX, Miguel Ángel Mancera Espinosa de convertirse en precandidato del Frente Ciudadano por México. A esto se añade la disputa que actualmente mantiene con el dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, ambos quieren el control de la Asamblea Legislativa. Tal desgaste podría hacerlo perder la carrera contra el líder panista Ricardo Anaya Cortés que continúa siendo el favorito para llevarse la candidatura presidencial del PAN, PRD y del Movimiento Ciudadano.

Vale la pena preguntarse: ¿Mancera Espinosa sería capaz de retener el poder en la capital del país? es poco probable. No obstante, mantiene vivo su deseo de ser el candidato presidencial. Por lo pronto, cuenta con el apoyo de las distintas tribus del sol azteca encabezadas por Alternativa Democrática Nacional (ADN), Iniciativa Galileos, Izquierda Democrática Nacional (IDN). Además el gobernador de Morelos, Graco Ramírez Abreu lo consideró como el mejor posicionado en las encuestas.

En cambio, otros perredistas no quieren dejarle el paso libre, entre ellos están Nueva Izquierda (NI) y Foro Nuevo Sol (FNS), las dos expresiones han manifestado su preferencia por el mandatario michoacano Silvano Aureoles Conejo que descalificó el posicionamiento de Ramírez Abreu, lo acusó de ser un palero de Mancera Espinosa e incluso reprobó que quiera dejar en su lugar a su hijastro.

Los ánimos están calentándose y esto quedó reflejado en el debate televisivo entre el ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, Mancera Espinosa y Aureoles Conejo, los tres se atacaron y el jefe de gobierno capitalino fue quien mejor librado salió. Exigieron un método democrático que permita elegir al candidato presidencial del Frente Ciudadano por México. En este punto se opone el dirigente panista Ricardo Anaya con el pretexto de que en una votación abierta podrían intervenir los priistas.

En el lejano caso de que el jefe de Gobierno de la CDMX fuera el candidato del frente, afectaría los intereses de López Obrador quien necesita ganar holgadamente la capital del país y así concentrarse en otras plazas donde el escenario es menos halagador. Cabe recordar que antes del temblor del 19 de septiembre, él tenía el triunfo en el bolsillo, ahora debe dedicarle más tiempo del programado, la estructura de su instituto político ha demostrado debilidad en los momentos críticos porque dependen totalmente de su liderazgo.

En este contexto, los morenistas probamente no lograrán una mayoría calificada en la Asamblea Legislativa donde hubo una parálisis en los trabajos ya que diputados de Morena acusaron al PRD de impedirles presidir la Mesa Directiva. Por lo pronto, AMLO rechazó polemizar con Mancera Espinosa respecto a este tema, el tabasqueño dijo encontrarse demasiado ocupado en su precampaña presidencial. Aunque tuvo tiempo de opinar sobre el diálogo que sostuvo con el delegado en Cuauhtémoc, Ricardo Monreal y anunció que el zacatecano no se marchara con “la mafia del poder”.

El que se perfila como el gran perdedor de la capital del país es el PRI, han recurrido al ex gobernador del Estado de México Eruviel Ávila Villegas que tendrá que evitar un desastre, no se ve de que manera pueda lograrlo. En el 2012 la Ciudad de México fue la tercera entidad que más voto le dio a Enrique Peña Nieto, atrás de Edomex y Veracruz, el problema es que cuatro años después la votación del tricolor se desplomó.

Los capitalinos miran a lo lejos y reflexionan detenidamente a quien darán su voto el próximo año, donde también habrá candidatos independientes.

 

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*